La primera secuencia de asanas en la práctica de vinyasa es la que se realiza en la postura de la montaña o tadasana en sánscrito. A partir de esta postura se pueden realizar una gran variedad de movimientos que permiten ejercitar todo el cuerpo. A lo largo de esa secuencia vas pasando por los dedos, nudillos, muñecas, codos y hombros; después el cuello, caja torácica, espalda alta y baja. El orden de las posturas o krama sigue por la articulación de la cadera y la pelvis, las rodillas, tobillos y pies. Así, todo el cuerpo se va activando.

Algunas de las posturas más importantes de yoga se incluyen en esta secuencia como son la extensión hacia adelante (uttanasana) y la flexión de rodillas en la silla  (utkatasana).

Se recomienda desde el principio trabajar con mucha atención a la respiración, aplicando en particular la respiración ujjayi.

EL EQUILIBRIO

Uno de las cualidades más importantes de todas las asana es la estabilidad, o un buen equilibrio. Es uno de los ingredientes fundamentales de la práctica de yogasana. Y tadasana y sus vinyasas nos ayudan a alcancar y mejorar notablemente ese sentido de equilibrio. La práctica regular de la secuencia de pie te ayuda a ganar la estabilidad física que se traduce internamente en calma mental.

TADASANA CON RAMASWAMI

A continuación incluyo un extracto de una newsletter redactada por Ramaswami, que estudió más de 30 años junto al legendario Sri. T. Krishnamacharya durante 30 años donde transmite las instrucciones para practicar la secuencia de tadasana así como algunos de sus dibujos:

” Comencé a estudiar con Sri Krishnamacharya a mediados de los años 50 y él insinuó a mediados de los 70 que podía enseñar yoga si lo deseaba. Por esa época tenía un amigo que era director de una institución educativa que gestionaba unas cinco escuelas en Madrás. Había varios cientos de estudiantes matriculados. Me pidió que impartiera una clase de yoga de unos 15 a 20 minutos en una de las escuelas, realicé los vinyasas mínimos en Tadasana o postura de la palmera.

Primero les pedí que se pusieran de pie en samasthithi, con los pies juntos y los tobillos tocándose. Les pedí que se mantuviran derechos con las caderas/pelvis ligeramente empujadas hacia adelante y los hombros ligeramente echados hacia atrás. Manteniendo la cabeza ligeramente inclinada. Permanecieron unos segundos ajustando la postura hasta lograr el equilibrio y la estabilidad. Luego, con los ojos cerrados, se centraron en el pranasthana en la mitad del pecho. Luego les pedí que hicieran tres recaka puraka largos con la respiración ujjayi. Con esta sencilla preparación ya estaban listos para hacer los vinyasas.

Les pedí que levantaran los brazos hacia los lados, estirándolos completamente e inhalando ujjaish durante unos 5 segundos, mantuvieran la postura por un segundo. Luego bajaran los brazos al exhalar manteniéndolos estirados.

A continuacón les pedí que hicieran prishtanjali, que consiste en mantener las manos en la posición de saludo namaste detrás de la espalda, por supuesto, manteniendo la pauta de respiración. Esto es de gran ayuda para mantener el pecho abierto, lo cual es bueno tanto para los niños como para los mayores. Como estos chicos eran jóvenes pudieron hacerlo de forma fácil y divertida.

Seguimos con flexiones del tronco a ambos lados, llamados parva bhangi. Inclinándose hacia ambos lados con una exhalación lenta y manteniendo la postura durante un segundo para trabajar a fondo la columna. Después continuamos con giros a cada lado al exhalar para volver a la postura inicial Samathith.

Después continuamos con dos movimientos para la articulación de la cadera. Una media flexión hacia adelante, llamada ardha uttanasana y luego la flexión hacia adelante completa o pliegue pélvico completo. Se hace con una exhalación lenta en ujjayi y se vuelve a samasthiti con la inhalación.

A continuación las rodillas. La postura es utkatasana que podría traducirse como sentarse en cuclillas, excepto que los pies se mantienen juntos y los talones bien apoyados.

Finalmente los tobillos. Al inhalar les pedí que levantaran los talones y se pusieran de puntillas. Esto completó la sesión de yoga. La sesión comenzó con una breve oración y terminó con otra breve oración, uttarashanti.  Les pedí que hicieran cada movimiento dos veces. En total empleamos unos 10 minutos.

Más tarde la dirección me pidió que lo escribiera y se lo diera. Escribí la mini secuencia con los bocetos que tenía preparados para una publicación en la revista “Indian Review” en nombre del Krishnamacharya yoga Mandiram. Lo incluyeron en el Diario Estudiantil que entregaron a todos los estudiantes.

Todo el sistema del método Vinyasakrama con cientos de vinyasas que aprendí de mi Guru lo intenté plasmar en mi libro “Libro completo de Vinyasa Yoga” así como en “Yoga para las tres etapas de la vida”. El sistema es tan adaptable que puedes crear un breve programa por la mañana para niños o entusiastas del yoga que quieran explorar la versatilidad del cuerpo humano a través de la variedad de vinyasas constantes y cómodos y practicar el yoga como un arte. A lo largo de los años, he enseñado este método vinyasakrama de hacer yogasanas tal como lo aprendí de Sri Krishnamacharya en varios lugares de la India y otros lugares para maestros y practicantes serios, y cientos han participado en estos programas. Veo que unos cuantos de ellos a veces enseñan vinyasakrama.”