La práctica de âsana implica ejercicios corporales. Cuando se practican correctamente debe haber atención sin tensión y relajación sin embotamiento ni pesadez.
Yoga-Sutra de Patanjali - II.46
Como practicante de yoga en continuo aprendizaje, siempre vas a querer profundizar y avanzar un poco más en tu Senda personal de la forma más saludable y segura posible. Por eso hemos querido empezar desde el principio, desde los conceptos más básicos, desde las Asanas.
¿Qué significa Asana?
Asana es el nombre sánscrito para denominar postura, o también asiento (en referencia a la postura adoptada por los sabios cuando meditaban). Algunas reciben nombres de animales como Bhujanga (o cobra), elementos de la naturaleza como Vrska (árbol), nombres de sabios, personajes legendarios como Hanuman, historias mitológicas tradicionales de la India o simplemente características de la propia postura. Para el estudiante de yoga, conocerlas enriquece aún más su práctica dotándola de un significado que va más allá de la esterilla.
Como sucede con cualquier mitología, los personajes protagonistas de estas historias legendarias reflejan nuestras dudas, imperfecciones, errores, pero también la fuerza interior que todos tenemos y que podemos despertar para desarrollarnos como seres completos.
A través de las asanas conseguimos que el cuerpo se limpie, se fortalezca y se armonice. Las técnicas de yoga son muy amplias pero se fundamentan en la creencia que es necesario que el cuerpo esté correctamente preparado para alcanzar otros niveles de crecimiento más profundos a través de técnicas de respiración, meditación e introspección. El cuerpo es algo más tangible y cercano para nosotros, y representa el vehículo a través del cual podemos influir en todos los sistemas del cuerpo: circulatorio, linfático, respiratorio, endocrino, digestivo, locomotor e inmune.
¿Qué diferencia un asana de otro ejercicio físico?
Las posturas de yoga requieren de un ejercicio coordinado de atención, conciencia del espacio, conciencia de las limitaciones de cada uno, conocimiento de las áreas del cuerpo que se deben activar y relajar, una respiración consciente y controlada. Este acercamiento al asana te aportará notables beneficios:
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- Para el cuerpo: se va adquiriendo un dominio al trabajar de forma lenta y consciente para evitar sobre esfuerzos y lesiones.
- Para la respiración: se aconseja respirar por la nariz, de forma uniforme y lenta. Conseguirás así más control sobre tu energía.
- Para la mente: cuando estés en la postura mantén la concentración y atención hacia lo que sucede dentro de ti.
- Si no se cumplen estas condiciones no estamos hablando de asana de yoga, sino simplemente de un ejercicio físico.
Algunos beneficios generales a la práctica regular de asana
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- Flexibilizan la columna y estiran los músculos anteriores y posteriores del cuerpo
- Mejoran el sistema cardiovascular y el sistema inmune
- Estimulan la digestión y mejoran el funcionamiento de los órganos internos
- Alivian los dolores lumbares y estiran el nervio ciático
- Reducen la grasa de la pared abdominal
- Mejoran la capacidad de relajación y calman el sistema nervioso
- Previenen trastornos menstruales y combaten desequilibrios hormonales
- Reducen el estrés, la ansiedad y el insomnio
- Mejoran los problemas respiratorios, alergias, asma y aumentan la capacidad pulmonar
- Aumentan la fuerza de voluntad, la seguridad en uno mismo y la compasión
- Mejoran la concentración y el equilibrio
- Dotan de equilibrio emocional, mejoran la intuición y fomentan estados meditativos
Más adelante iremos compartiendo diferentes asanas, dando pinceladas sobre su origen, leyenda y otros detalles que la caracterizan.
Daremos referencia de algunos de los beneficios que vas a obtener al practicarlas, así como orientaciones para guiarte en la alineación de cada una.
Esperamos poder ir acompañándote en enriquecer el camino por tu Senda yóguica. Gracias por leernos y si te apetece, cuéntanos cuál es tu experiencia en la práctica de Yoga Asanas. ¿Cuál es tu asana preferida?

