El yoga es como la música: el ritmo del cuerpo, la melodía de la mente y la armonía del alma.

(B.K.S Iyengar)

Es una de esas posturas de yoga que parece sencilla a simple vista pero que tiene mucho que enseñar. A veces las cosas más simples son las más difíciles de conseguir.

En sánscrito, ‘Tada‘ significa montaña, y ‘Asana’ se traduce por postura. Como sucede con las denominaciones de las posturas de yoga, Tadasana tiene un rico simbolismo que nos ayuda a comprender sus cualidades filosóficas y energéticas: piensa en ella como la gran montaña (puede ser el monte Kailash, origen de la creación y hábitat de Shiva) origen de los grandes ríos que fluyen hacia el mar, nutriendo a su paso la tierra; o como el cobijo de los sabios de la antigüedad que se aislaban en las cuevas de los Himalayas para meditar. 

…y dice la tradición

Se cuenta en una antigua narración que el sabio Narada, en uno de sus viajes al Himalaya coincidió con tres maestros, cada uno de ellos experto en una determinada habilidad: uno conocía los Vedas en profundidad, otro el canto y los mantras y el tercero era experto en tiro con arco. Narada admirado por este dominio, quiso aprender de cada uno de ellos sus respectivas habilidades. Se esforzó al máximo y al cabo del tiempo, orgulloso y emocionado con sus logros, decidió mostrárselos al Señor Brahma. Pero en su demostración no llegó ni de lejos a emular a sus admirados maestros. Al ver su abatimiento y desilusión, Brahma le enseñó que con una mente saltarina, inquieta y apresurada, todo aprendizaje era vano y a la larga frustrante. Le pidió entonces que practicara Tadasana para conocerse a sí mismo, calmar su mente inquieta y establecer una conexión entre la mente, el cuerpo y la respiración. 

Asana fundamental

Tadasana se encuentra al principio de muchas asanas, y también como postura de descanso o de transición, con el fin de que el cuerpo integre la postura anterior y se prepare con quietud y presencia para la siguiente. Practicada con conciencia y regularidad, es una postura que ayuda a cultivar precisamente la quietud y la serencidad. Es un trampolín hacia otras asanas y te ayuda a fortalecer las piernas, tonificar las caderas, los glúteos y el abdomen.  Tadasana despierta la conciencia de la alineación del cuerpo y del movimiento de la respiración. Sirve para enraizarnos, para permitir que el cuerpo se asiente y se hunda en la tierra, y nos permite sentir la verticalidad y la ascensión a través de la columna y la cabeza.

Cuando estés en la postura medita sobre estas cualidades de la montaña: la presencia, la quietud, la firmeza, la estabilidad y el equilibrio. Si cultivas estas cualidades desde Tadasana te será más fácil descubrirlas y afianzarlas en otras posturas tanto de pie, como invertidas.

Beneficios

    • Favorece la alineación del cuerpo permitidiendo que los órganos reciban más oxígeno y trabajen mejor
    • Tonificia y mejora la musculatura y la estructura ósea
    • Fortalece tobillos y pies: activa los arcos plantares y mejora el estiramiento de la zona baja de la espalda
    • Ajusta y fortalece las caderas
    • Mejora la articulación de las rodillas
    • Coloca mejor el diafragma favoreciendo así la calidad de la respiración
    • Alinea el cerebro con el resto del cuerpo aportando así calma y concentración
    • Nos da estabilidad, fuerza y confianza